jueves, 24 de mayo de 2018

Reseña: Magisterium, de Holly Black y Cassandra Clare

Recientemente, los lectores jóvenes hemos venido asistiendo a la publicación de una nueva saga de novelas fantásticas: Magisterium, de Holly Black y Cassandra Clare. Sus primeros cuatro volúmenes ya han aparecido, y se prevee que sea una pentalogía, culminando -quizá este mismo año- con un quinto y último libro, que cerraría la nueva saga, que hasta ahora ha venido constituyendo todo un hito literario para ambas autoras.
He leído por ahí -en otras páginas web de comentarios literarios a esta obra-, que, en su mayor parte, tanto los blogueros como los lectores coincidían, finalmente, en que se trata de una copia o fanfiction de Harry Poter. Los menos, sin embargo, no hemos emitido el mismo juicio al respecto. Personalmente, encuentro muy pocos elementos afines, escepto: a) los protagonistas son tres personajes, centrando la atención en uno de ellos; b) el escenario principal de la acción es un colegio para magos; y c) los conflictos de la vida adolescente y juveniles forman parte de la cuestión central de estas nuevas obras para niños, adolescentes y jóvenes en el campo de la literatura fantástica. Pero existen múltiples diferencias, por ejemplo: a) en Harry Poter el protagonista comienza ignorando completamente cualquier referencia al mundo de los magos, mientras que en Magisterium Callum, si aún no la practica, al menos sí sabe que existe; b) en Harry Poter, los magos necesitan usar varitas mágicas para poder hacer echizos, en cambio en Magisterium, los magos se basan en el poder de los elementos de la naturaleza y principios de la alquimia medieval; o -la diferencia más destacable de todas- c) mientras que en uno, el villano y el héroe se distinguen perfectamente y tienen que luchar a muerte, hasta que sólo o bien el villano -Voldemort- o bien el héroe -Harry- sobreviva; en el otro, la distinción real y física entre el héroe y el villano no es neta ni está del todo clara, y la guerra entre el bien y el mal, al hallarse en un punto muerto, es tan incierta que apenas se la menciona o se la tiene en cuenta en la trama.
Querer comparar a Magisterium con Harry Poter sería, me parece, como querer comparar, en otro nivel -en el de la fantasía épica-, Canción de hielo y fuego, de George R. R. Martin con El reino de los dragones de Richard A. Knaak, y preferir la primera para denostar a la segunda solamente porque, según muchos, o bien no hay comparación posible o, si la hay, es en tanto una sea mejor o esté mejor escrita que la otra. Con otro ejemplo, sería como querer criticar a Rick Riordan porque su gran saga Percy Jackson y los dioses del Olimpo no comparta, en pocos o en ningún aspecto, nada con, pongamos, las Crónicas de Narnia de C. S. Lewis, como si, para poder escribir una historia original y bien narrada hiciera falta, encima de escribir bien, compartir el mismo estilo, los mismos criterios para crear personajes o los mismos parámetros de creación de un marco argumental. Siendo que, en verdad, lo único que comparten es la clasificación que los coloca en el mismo género editorial (fantástico, juvenil, épico, etc.). Los lectores fanáticos de Harry Poter en el caso de Magisterium, o los de El señor de los anillos en el caso de Canción de hielo y fuego, pueden optar, si lo desean, por leer sólo a sus autores preferidos, pero no es necesario que intenten imponernos sus gustos, preferencias o criterios a la hora de elejir qué leer y cuándo hacerlo; sin embargo, siendo o no fans de sus ídolos literarios favoritos, también cuentan con la oportunidad de descubrir algo nuevo, que ampliaría con mucho su visión de la literatura y de la escritura.
En mi caso particular, por ejemplo, leí los primeros cuatro libros de Magisterium en menos de dos semanas, literalmente me comí los libros -bueno, no literalmente, pero casi-, aún si las autoras sacrifican la complejidad argumental o la diversidad de personajes a la acción y el suspenso, que enrriquecen con creces a través de una narración que mantiene en vilo al lector durante casi toda la lectura, esperando a ver qué vendrá en la siguiente página. No voy a adelantar nada que pueda suponer un spoiler grave para los que, todavía, no han leído ninguno de los libros, sino que simplemente diré que se trata de una saga magnífica.
La mayoría de los niños harían cualquier cosa para superar La Prueba de Hierro y entrar en la escuela de magia Magisterium. Callum Hunt no. Quiere suspenderla. Durante toda su vida, su padre le ha advertido que ni se acerque a la magia. Si lo admiten en el Magisterium, está seguro de que nada bueno le espera. Así que se esfuerza todo lo que puede en hacerlo mal… y hasta hacerlo mal le sale mal. Ahora le espera el Magisterium, un lugar que es a la vez sensacional y siniestro, con oscuras conexiones con su pasado y un retorcido camino hacia su futuro. La Prueba de Hierro acaba de comenzar, porque el mayor reto aún no ha llegado…
Ésta es la sinopsis del primer libro. Una obra que plantea problemas literarios viejos y nuevos, como la relación entre culpa y perdón, pasado y memoria, responsabilidad y vicio, deseo de controlar la magia para ayudar a los demás o para obtener poder. También la relación entre lo vivo y lo muerto, la amistad, el respeto mutuo o la dificultad de que el marginado sea incluido en un grupo. También el viejo problema de la elección entre el bien y el mal, cuyos límites parecen marcados y conocidos, pero pronto los lectores descubrimos -o descubriremos- que esto no es así, y que la fina línea que separa el bien del mal es prácticamente invisible, y que los personajes tienen que estarla reconociendo y volviendo a trazarla una y otra vez, como si el hecho de vivir en un entorno incierto y a veces amigable, a veces ostil, supusiera que el aprendiz de mago del Magisterium -como el alumno de Howarts- es, desde un comienzo, más vulnerable que una potencial fuente de poder o de magia, como la estructura de la obra intenta hacernos creer. Una nota distintiva que ya de por sí sorprende, y que no había aparecido ni en Harry Poter ni en ninguna otra obra semejante -que yo sepa- es un rasgo característico del protagonista: Call es un tullido desde que era pequeño, cosa que no deja de dificultarle la vida escolar junto a sus compañeros, por lo cual sus amigos y maestros tienen, poco a poco, que ir adaptándose a su ritmo de aprendizaje y de movilidad, cosa nada fácil. Un último llamado de atención lo constituye el hecho, por lo demás sorprendente, de que, contra toda verosimilitud, el protagonista no tiene ningunas ganas de asistir al flamante y nuevo colegio de magia, a diferencia de todos sus demás compañeros.
La saga, hasta ahora, la constituyen: La Prueba de Hierro (2014), El guante de cobre (2015), La llave de bronce (2016) y La máscara de plata (2017). Los tres primeros títulos podrán encontrarlos en www.lectulandia.com, mientras que el cuarto ya se encuentra disponible en algunos blogs en internet.
Sin duda, una obra que, hasta que veamos su final, está llenando el vacío literario que dejó abierto para muchos el insólito final de Harry Poter hace algunos años atrás, y aunque hoy J. K. Rowling continúa ampliando este universo, hay quienes no se sienten del todo contentos. No por nada abundan los fanfics que prometen una continuación a medida de cada lector, público o interés en uno u otro personaje. Quedará ver, después de finalizada la nueva saga vetseller, si ocurre lo mismo con Magisterium, mientras que ya ahora los fans escriben sus propias versiones de las distintas partes, de una escena en particular o de una relación entre ciertos personajes y ciertos acontecimientos, ensayo sumamente interesante que, seguramente con el apuro del tiempo para las publicaciones, las autoras no han podido hacer con la misma diversidad de ricos y originales resultados que ya está generando en internet.
A su tiempo, habremos de escribir una crítica seria y desfanatizada, que busque encontrar en estos libros, como ya han sabido hacerlo críticos de distintos orígenes, con obras como las mencionadas de Tolkien, Lewis o Rowling, lo que los distingue de obras similares y qué convierte su historia en una particular y original en relación, por ejemplo, con la ya citada Harry Poter. Para ello, sólo basta continuar leyendo.